El proceso de modernización y reforma de la justicia comienza mañana con la entrada en vigor de la Oficina Judicial, un nuevo modelo de trabajo en el que los secretarios se encargarán de dar el impulso procesal a los asuntos que vayan llegando y los jueces se centrarán en juzgar y ejecutar lo juzgado.
Así lo ha explicado en una conferencia de prensa en Zaragoza el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), Fernando Zubiri, quien ha reconocido que en la Comunidad todavía no se tienen los "espacios deseables" para la puesta en marcha de esta reforma, ya que se requieren "grandes espacios para los servicios comunes" y otros pequeños de apoyo al juez.
No obstante, los nuevos inmuebles que se van a desarrollar, en el edificio ubicado junto a la actual Audiencia Provincial y en el espacio Expo, en Zaragoza, serán diseñados teniendo en cuenta las exigencias de la Oficina Judicial, una "oportunidad de mejora, de agilizar" los expedientes y de sacar "lo mejor" de quienes trabajan en este servicio ciudadano, ha recalcado Zubiri.
Por su parte, el juez decano de Zaragoza, Ángel Dolado, ha comentado que éste es un momento "ilusionante" y de cambio "copernicano", en el que es fundamental la colaboración de jueces, secretarios, abogados, procuradores, graduados sociales y, sobre todo, de funcionarios, para que estas reformas procesales funcionen.
A su juicio, en Aragón la justicia es "muy buena" en comparación con el resto de territorios, pero era mejor antes, cuando no había tanta carga de trabajo y una dimensión de juzgados más adecuada, ha comentado Dolado, quien ha subrayado que ahora se determinará "muy claramente" la productividad y la rentabilidad de cada uno de los trabajadores de la justicia.
El juez decano ha explicado que el nuevo sistema debe verse como una gran empresa en la que muchos funcionarios están dedicados exclusivamente a que, a través de unas vías, el tren llegue a determinado puerto, que es la sala de vistas para que los jueces hagan juicios y pongan las sentencias.
Después de ese momento, ha continuado, otro gran bloque de funcionarios, también en un sistema productivista, se dedican a dinamizar la ejecución de esas sentencias, que es la que actualmente está "fallando con carácter general", ha recalcado.
Según Dolado, hoy es el comienzo de una "gran revolución de la justicia", pero por el momento las cosas se van a dejar igual en las jurisdicciones donde funcionan y la reforma se va a centrar en aquellas otras en las que se sabe que están dando "un peor resultado", es decir, en la cuestión de ejecutar lo juzgado.
En este sentido, ha anunciado que en septiembre u octubre estará en marcha el servicio común que se encargue de ello, teniendo en cuenta que hay problemas para dar salida a la ejecución de procedimientos civiles, "donde más trabajo existe debido a la acumulación derivada de la crisis".
En la conferencia de prensa también ha estado el secretario de Gobierno del TSJA, Santiago Sanz, quien ha resaltado la importancia de los nuevos sistemas informáticos que se van a instalar a partir de mañana, ya que permiten tener un sistema integrado tendente al desarrollo del expediente digital y a la desaparición del papel.
Ha incidido en que lo que se pone en marcha mañana es un punto de partida hacia la justicia del siglo XXI, en la que se pueda ejercer de manera más eficaz y eficiente, pero hace falta dar muchos pasos: reformas de los reglamentos, de leyes procesales o de instrumentos que faciliten la labor.
Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Abogados, Ignacio Gutiérrez, ha advertido de que con este nuevo sistema se podrá dar respuesta "inmediata" a los ciudadanos y a los millones de euros que están paralizados, especialmente necesario en un momento económico como el actual.
A los funcionarios les ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, ya que no va a haber modificación de su estatus y no se va a atentar contra su estabilidad en el empleo, aunque sí habrá ciertos cambios funcionales.
También ha intervenido el decano del Colegio de Procuradores, Ignacio Ortega, quien ha reconocido que cualquier reforma en justicia es acogida con "mucho temor" y por ello ha apostado por la colaboración y por explicar de forma clara en qué van a consistir dichos cambios, que a su juicio son "muy esperanzadores".
Abc 4.5.2010
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