La página web del Ministerio de Justicia sigue omitiendo cualquier mención a la reunión que mantuvieron el Sr. Ruiz Gallardón, Ministro de Justicia, con los representantes de las asociaciones de Jueces y Fiscales, en la que pactaron que éstos tendrían 12 días de asuntos propios y que las sustituciones serían voluntarias y debidamente retribuidas. El Ministerio oculta la información para que nos olvidemos de este agravio comparativo con el resto de funcionarios de Justicia y de las demás administraciones públicas, a los que nos reducen los días de asuntos propios hasta tres y por supuesto las sustituciones ni son voluntarias ni son debidamente retribuidas.
El Gobierno justificó en su día la reducción de nuestros días de asuntos propios y de vacaciones en que así se ahorraría mucho dinero al no tener que pagar las sustituciones. Todos sabemos, al menos respecto de los funcionarios de los Cuerpos de la Administración de Justicia, que es una mentira falaz, que cuando cogemos un permiso de asuntos propios o las vacaciones nadie hace nuestro trabajo, y que solamente en determinados casos (cuando hay un solo funcionario de auxilio judicial en un Juzgado) se pone un sustituto de otro Juzgado o servicio, que si cobra es cuando la sustitución es muy prolongada y además cobra una miseria. Pero algo había de cierto en la justificación del Gobierno: cuando un juez sustituto sustituye a un juez titular, le cuesta al Ministerio una pasta (cobra como si fuese el titular); y cuando un juez titular sustituye a otro juez, el primero también cobra determinada compensación, mucho mayor que la que cobramos los funcionarios de Justicia. Pues bien, a estos últimos, con los que sí que podría haber un ahorro, les mantienen 12 días de asuntos propios, pero a los demás funcionarios de España nos quedamos con tres. No es culpa de los jueces que se queden con 12 días, sino del Ministerio de Justicia que hace distinciones entre sus funcionarios, y sin duda supone un agravio con respecto a todos los funcionarios de España.
Por eso desde este blog animamos a todos los funcionarios de España, sean de la Administración de Justicia o de cualquier otra administración, a que reclamemos a nuestras administraciones el mismo trato que a los jueces; que sólo se nos reduzcan en un tercio los días que antes teníamos de asuntos propios; que se retribuyan adecuadamente las sustituciones, que además deberán tener carácter voluntario; y que cualquier medida o privilegio que se mantenga a Jueces u otros colectivos le sea inmediatamente de aplicación a todos los funcionarios de España. Porque todos somos empleados públicos, ¿o no?
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