El Consejero Bermúdez de Castro crea el cargo de
"Gerente de la Ciudad de Justicia", un puesto suntuario propio de los excesos de
2008, con un Nivel 28, de libre designación por supuesto.
Cuando crearon la “Ciudad de la Justicia”, nadie nos dijo
que se trataba de una Ciudad-Estado, como El Vaticano o la serenísima República
de San Marino. Que iba a necesitar un “Gerente”, un burgomaestre con
RPT.
Hasta ahora “la ciudad dispersa de la Justicia” ha funcionado sin
problemas conocidos llevada por jefes de unidad: por una Jefa de Servicio de
Personal, un Jefe de Servicio de Infraestructuras, un Jefe de Sección de Asuntos
Generales, etc… Como la “Ciudad del IASS”, la “Ciudad de la Plaza de la
Convivencia”, o la “Ciudad de San Pedro Nolasco”.
Los consejos de
gobierno del PP se han hartado de presumir de que nadie como ellos ha sabido
reducir los cargos suntuarios, especialmente en materia de personal. Hasta que
han visto las posibilidades mediáticas de la fundación de una ciudad, y han
claudicado a sus fastos.
Es evidente que el consejero Bermúdez de Castro
pretende rentabilizar políticamente este nombramiento, como todos los fastos de
medio pelo que están rodeando al llenado de la Expo con los funcionarios de
Justicia: Visitas guiadas, publirreportajes, etcétera.
La disponibilidad
económica ya no es la misma de cuando entraban los euros “a paladas” en las
instituciones, pero la forma de hacer las cosas no ha cambiado. Aunque tenga que
ser con ascensos “de servilleta a mantel”, que es todo lo que permite el
presupuesto de una RPT.
El nivel de exigencia de nuestra meritocracia se
ha devaluado tanto como la economía del euro, o más. Pero esperemos que el
puesto no tenga rango protocolario, como el de Excelentísimo Señor Rector
Magnífico de la “Ciudad Universitaria”, porque en ese caso se dispararán las
solicitudes para “Gerente de la Plaza Cervantes”, “Canciller del Pignatelli” o
“Alcalde de San Pedro Nolasco”.
No son tolerables estas salidas de pata
de banco en medio de lo que nos están haciendo pasar como “racionalización de la
estructura de la Comunidad Autónoma”, que es como calificó el consejero Saz a
las aprobaciones de RPTs de estos meses atrás en su comparecencia en las Cortes
de Aragón, de 3 de abril de 2013, para dar respuesta detallada a las
observaciones y sugerencias del Justicia de Aragón sobre Empleo Público en el
área de Administración General. Los “postureos” políticos a costa de los dineros
de las RPTs no tienen cabida en un momento de estrecheces como este.
Por cierto, el nombramiento para tan insigne cargo ha recaido en María Jesús Lite, veterinaria de Sanidad de la DGA adscrita al Departamento de Presidente y Justicia.
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