CCOO y el resto de sindicatos no vamos a asistir a la reunión sobre nuevas tecnologías.


10 may 2016


La Dirección General de Justicia nos invita por segunda vez a una reunión con jueces, fiscales, letrados de la administración, abogados y procuradores para hablar de las nuevas tecnologías.

 Comoquiera que desde un principio la invitación fue como convidados de piedra y únicamente a dos personas de la Junta de Personal, los cuatro sindicatos, UGT, STAJ, CSIF Y CCOO nos negamos a asistir a estas reuniones en tanto no invitaran a todos. Algo que la Directora General rehusó al manifestar que en esas reuniones sólo podían asistir dos personas como invitadas, ya que de todos los colectivos iban dos personas.

La Directora general, esta vez el correo, lo ha enviado a los cuatro sindicatos y no personalmente, por lo que, a pesar de que insiste en que acudamos dos personas de nuestro colectivo (suponemos que el de funcionarios y funcionarias), podíamos interpretar que invita a todas las Organizaciones Sindicales. No obstante, por CCOO, UGT, CSIF Y STAJ, indicamos que no vamos a asistir a esta reunión, por cuanto las relaciones con la Directora General en materia laboral están estancadas, por no decir rotas, ya que es incapaz de convocar una mesa de negociación con todos los temas que tenemos pendientes, como son:

Formación, Provisión de Puestos de Trabajo y otros que quedaron a medias en las mesas de trabajo, pero es que además, la Dirección General de Justicia unilateralmente ha quitado el plan de actuación de los Juzgados de Violencia de Género, que a pesar de haber subido el número de diligencias Urgentes en el año 2015 (según la Estadística del CGPJ) y haberles cargado con el quebrantamiento de condenas que anteriormente era competencia de los Juzgados de Instrucción, sigue insistiendo en que las denuncias han bajado, ignorando las estadísticas.

Desde la última mesa, en la que no se llegó a ningún acuerdo, la situación no ha cambiado, en todo caso ha empeorado, porque las relaciones cuando se estancan, terminan rompiéndose.

 En Zaragoza, a 9 de mayo de 2016 Imprimir artículo